El espejismo del bienestar
La declaración de Friedrich Merz en Alemania, advirtiendo que el Estado del bienestar ya no es financieramente viable, resuena como un eco que trasciende fronteras y nos obliga a mirarnos al espejo en Colombia. Aunque los contextos históricos, políticos y económicos son diferentes, el mensaje de fondo es el mismo: los Estados están llegando al límite de lo que pueden prometer y sostener. La narrativa de que siempre habrá recursos para financiar subsidios, burocracia y programas sociales se enfrenta a la fría realidad de la escasez. En Alemania, el debate surge en una economía desarrollada, con superávits acumulados y una estructura industrial robusta; en Colombia, el dilema es aún más crudo porque se habla de un país con una base tributaria estrecha, altos niveles de informalidad y una dependencia constante de deuda y renta extractiva. El problema no está en la intención de garantizar bienestar, sino en la contradicción entre lo que se promete y lo que realmente puede sostenerse. En Co...