El Estado que vive del empresario
En Colombia seguimos atrapados en discusiones superficiales, casi infantiles, como si la política económica fuera una versión sofisticada del dilema del huevo y la gallina. ¿Depende la empresa del Estado o el Estado de la empresa? La respuesta, cuando se abandona el discurso y se entra en la contabilidad nacional, es menos romántica y más contundente: sin actividad productiva no hay base gravable; sin base gravable no hay recaudo; sin recaudo sostenible no hay Estado funcional. Lo demás es retórica. Basta revisar la estructura fiscal colombiana. Más del 80 % de los ingresos corrientes del Gobierno Nacional provienen de impuestos, principalmente renta e IVA, según cifras del Ministerio de Hacienda y la DIAN. Ambos dependen directa o indirectamente de la actividad privada: utilidades empresariales, consumo de hogares, transacciones comerciales. El Estado no crea riqueza en términos netos; la redistribuye, la regula o la consume. Esa no es una consigna ideológica, es un hecho contable. El...