Equilibrio del Fracaso
Hay una intuición incómoda que atraviesa la experiencia económica colombiana contemporánea: el sistema no colapsa, pero tampoco funciona. Se sostiene en una especie de equilibrio frágil donde las decisiones políticas sustituyen, corrigen y, con frecuencia, distorsionan las señales que deberían coordinar la actividad económica. En ese terreno ambiguo, el intervencionismo no aparece como una anomalía, sino como la regla operativa del sistema. Y, sin embargo, su persistencia no puede explicarse por su éxito económico, sino por su eficacia política. Conviene empezar por el núcleo del problema. En cualquier economía, los precios no son simples números; son condensaciones de información sobre escasez, preferencias y expectativas. Cuando el Estado interviene fijando tarifas, subsidiando sectores o manipulando variables clave como la tasa de interés o el tipo de cambio, altera ese sistema de información. Ludwig von Mises advertía que cada intervención genera efectos secundarios que tiend...