El Dólar Baja A Pesar de Petro
Colombia se acostumbró a discutir la economía como si fuera una barra brava política. Si el dólar sube, unos culpan al “neoliberalismo”. Si baja, otros corren a atribuírselo al gobierno de turno. Y en medio de esa simplificación infantil de la realidad económica, millones de colombianos terminan creyendo que la tasa de cambio depende del discurso de un presidente, de un trino incendiario o de una intervención populista en televisión nacional. La verdad es mucho más incómoda para el poder político y mucho más seria para el país: el dólar no baja en Colombia gracias a Gustavo Petro. Baja por factores internacionales que trascienden completamente su capacidad de influencia. Y si no cae más, es precisamente por la incertidumbre, el deterioro institucional y la desconfianza que produce su gobierno. Hay una diferencia enorme entre coincidir con un fenómeno global y causarlo. Esa diferencia es la que el petrismo intenta borrar deliberadamente para construir la narrativa de un supuesto lideraz...