La Ley de Frédéric Bastiat: Distinción entre Beneficio y Saqueo
En su influyente obra "La Ley", el escritor y
economista francés Frédéric Bastiat desentraña una dicotomía fundamental entre
el beneficio legítimo y el saqueo, arrojando luz sobre las implicaciones
morales y económicas de estas dos formas de interacción humana. Esta distinción
entre ganancia honesta y robo es crucial para comprender cómo se estructura y
funciona una sociedad, especialmente en relación con el papel del Estado.
Bastiat define la ganancia como el fruto del trabajo y la
producción, donde los individuos obtienen beneficios vendiendo productos o
servicios a un precio mayor que el costo de producción. Esta ganancia es el
resultado de la creatividad, el esfuerzo y la inversión de tiempo y recursos
por parte del individuo o empresa. Por otro lado, el saqueo se caracteriza por
la apropiación no voluntaria de la propiedad de otros mediante la coerción, el
fraude o la fuerza. Es un acto de agresión que viola los derechos naturales de
las personas y es moralmente condenable.
Si bien la mayoría de las formas de saqueo son ilegales y
enfrentan desafíos como el riesgo y la resistencia por parte de las víctimas
potenciales, Bastiat destaca una excepción importante: el Estado. El saqueo
institucionalizado llevado a cabo por el Estado se basa en su monopolio de la
fuerza dentro de su territorio. Un ejemplo claro de este saqueo
institucionalizado son los impuestos, que son obligatorios y se imponen a los
ciudadanos y empresas sin su consentimiento. El Estado utiliza la amenaza de
violencia, como la incautación de activos o la prisión, para garantizar el
cumplimiento de los impuestos, actuando como una pandilla que extorsiona a sus
víctimas.
Los gobiernos han desarrollado estrategias creativas para
disfrazar los verdaderos efectos de los impuestos, como esquemas de
redistribución de la riqueza, financiamiento de bienes públicos y argumentos en
nombre de la seguridad nacional. Sin embargo, el financiamiento de estas
políticas mediante el saqueo indica que no son voluntarias y desvían los
recursos de las preferencias individuales hacia las preferencias de los
burócratas.
En contraste, las ganancias son el resultado de intercambios
voluntarios entre productores y consumidores, beneficiando a ambas partes y
contribuyendo a la prosperidad de la sociedad. La expansión del poder estatal,
que se basa en el saqueo institucionalizado, es contraria a este proceso y
conduce al empobrecimiento en lugar de la prosperidad.
Bastiat presenta tres opciones para la estructura de las
leyes de una sociedad: donde unos pocos saquean a muchos, donde todos saquean a
todos, y donde nadie saquea a nadie. En la sociedad actual, que está cada vez
más basada en el saqueo institucionalizado, los problemas económicos son en
parte resultado de la prevalencia del saqueo por parte del Estado. Esto subraya
la importancia de cuestionar las políticas monetarias establecidas y abogar por
un sistema que respete los derechos individuales y promueva la libertad
económica.

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