Desmitificando el Rol Bancario en la Expansión del Crédito: La Importancia de los Ahorros Reales

 


El concepto arraigado en la mente popular de que prestar es una actividad exclusiva de los bancos y que son estos los principales responsables de la expansión del crédito puede ser desafiado al analizarlo más detenidamente. En realidad, el crédito sostenible y beneficioso para la economía debe estar respaldado por ahorros reales.

Imaginemos la historia de dos granjeros, Juan y Pedro, para ilustrar este punto. Juan decide prestar un kilogramo de patatas a Pedro durante un año. Este kilogramo de patatas que Juan presta representa su verdadero ahorro, es decir, una cantidad de recursos que ha sacrificado en el presente para obtener un beneficio futuro. Este préstamo entre Juan y Pedro es un intercambio voluntario en el que ambas partes esperan beneficiarse mutuamente.

Cuando el crédito está respaldado por ahorros reales, se produce un intercambio genuino de recursos que impulsa la economía hacia adelante. Sin embargo, cuando el crédito surge sin respaldo de ahorros reales, se crea una ilusión de intercambio donde no hay un verdadero respaldo. Esto puede llevar a un consumo excesivo y a una desviación de recursos de actividades productivas hacia actividades no productivas, lo que a la larga puede resultar en un empobrecimiento económico.

Es importante destacar que la introducción del dinero no cambia la esencia del préstamo: el crédito debe estar respaldado por ahorros reales para ser sostenible. Sin embargo, la existencia de la banca de reserva fraccionaria ha permitido a los bancos generar crédito no respaldado por ahorros reales, lo que esencialmente significa que están creando dinero "de la nada". Esto puede conducir a una expansión del crédito que no está respaldada por una base sólida de ahorros reales, lo que a su vez puede provocar desequilibrios en la economía.

Cuando el crédito se genera "de la nada" y se devuelve al banco, puede tener consecuencias negativas, como una disminución de la masa monetaria y la socavación de la actividad económica. Esto se debe a que el dinero generado "de la nada" no tiene un respaldo real y su reintroducción en la economía puede ser insostenible a largo plazo.

En resumen, es fundamental comprender que los préstamos deben estar respaldados por ahorros reales para ser beneficiosos para la economía. El crédito generado "de la nada" puede conducir al empobrecimiento económico y a una actividad no productiva. Por lo tanto, es crucial promover una cultura de ahorro y evitar la creación de crédito sin respaldo para garantizar la estabilidad económica a largo plazo.

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